¿La “TV basura” es el único medio de recreación para los más chicos?

No, afortunadamente no. Si bien existe en estos tiempos una gran exposición a la TV, también es importante considerar que existe otro tipo de recreación y empleo del tiempo libre. Según los expertos, la recomendación es realizar actividades que involucran la lectura, pintar, practicar determinado deporte, dar un paseo, visitar el teatro o el cine, tomar algún curso.

En un hogar donde se mira la televisión durante unas veinte o treinta horas por semana, no alcanza el tiempo para realizar algún pasatiempo o actividades. De modo que, expuestos durante tanto tiempo a esta TV basura, el aparato cognitivo se empobrece siendo una amenaza para la salud pública.

La televisión viene a ser una fuente efectiva cuando se trata de creación y formación de actitudes, pues desde una temprana edad estamos sometidos a su influencia. Tenemos el conocimiento de que los niños pueden seleccionar los programas que divierten, mas no, los que educan.

Y aunque, se transmiten una gran cantidad de programas educativos, realmente vienen a ser pocos los niños que los prefieren. Esta viene a ser una constante que se mantendrá llegada su adultez.

De acuerdo a diversos estudios, estos encuentran una relación entre el contenido de violencia que propagan los medios (sobre todo la TV) y las formas de conducta conflictivas y agresivas que presentan los jóvenes.

Los medios se ocupan de educar en una identificación con imágenes que están basadas en la violencia, la ruptura de normas sociales y la predisposición de conductas sustentadas en el delito. Considerando que son del conocimiento los reportes donde se coincide en que tal situación se encuentra en aumento y a un ritmo bastante acelerado.

Los medios de comunicación vienen a ejercer un poder mayor que en otros tiempos debido al ‘aflojamiento’ de las estructuras familiares, ocupacionales y educativas. En consecuencia, los medios de comunicación han pasado a ser el centro fundamental de socialización para la juventud pobre, con un proceso que se encuentra basado en el consumismo y la violencia.

Donde las cadenas televisivas se han ocupado de producir ciudadanos que saben muy poco y que solo muestran interés por banalidades. La televisión, y ahora en conjunto con el internet, se han apropiado del poco tiempo del que disponen nuestros niños para poder dedicarse a las actividades lúdicas y recreativas que si los enriquecen.

Frente a tal diagnóstico, es sumamente necesario que mantengamos una actitud atenta y crítica sobre los contenidos suministrados por los programas de TV, y en internet, pues no solo se trata de determinadas novelas, películas o series que son groseras o violentas, sino que además existen ciertos ‘programas periodísticos’, ‘noticieros’, ‘programas de entretenimiento que viene a contribuir a la vacuidad, estupidización y bajura.

Bien lo señala el politólogo de origen italiano Giovanni Sartori, en su celebrado libro Homo videns, la sociedad teledirigida: “Vivimos en la cultura de la incultura”.

Por lo tanto, debemos mantener presente que, esa llamada “televisión basura” no es más que un conjunto de programas de televisión cuyos contenidos son muy pobres tanto en la propuesta cognitiva como en la socio-afectiva que nos brindan, por decir dos aspectos centrales que forman la riqueza psicológica de cualquier ser humano.