Los storytelling y los valores de una empresa

En el entorno de la tecnología resulta preocupante la brecha digital que existe además del uso y aprovechamiento insuficiente de la web.

En tal sentido, el Director del World Wide Web Consortium Tim Berners-Lee, ha buscado la manera de conectar la otra mitad del mundo que se encuentra en total desconexión, mediante una visión con la que asegura que la Web ha de funcionar para las personas y de esta manera ha funcionado también con la marca del oso TOUS plata, incluir desde su propuesta de desarrollo sostenible.

La idea de la marca encuentra sus bases en el mejor aprovechamiento de las redes sociales en lo que respecta a la interacción con los usuarios en medio de una aldea de carácter global.

En tal sentido, son numerosas las innovaciones de las que TOUS ha echado una mano para continuar y adaptarse a los tiempos. Especialistas en publicidad como A. Méndiz Noguero se ha ocupado de realizar estudios a la serie Tender Stories (2014-2017) elaborada por la casa Tous, con la que han logrado posicionar la marca en torno al valor tras conectarlo con uno de sus valores, el concepto de ternura-amor.

El análisis de los storytelling que son diseñados en narrativa transmedia, y que son realizados desde las «primeras y segundas navegaciones», lo que plantea una valoración emocional de las marcas, a la que se le adiciona Apple y Samsung quienes emplean tres componentes: afecto, pasión y conexión con marcas.

En el caso de la comunicación de las marcas de moda, estas se han encargado de configurar su identidad partiendo de sus valores corporativos los mismos son proclamados mediante su publicidad.

En la actualidad la tendencia es al storytelling, con lo que se potencia aún más la importancia de los aspectos inmateriales, ya que las campañas narrativas se ocupan de promover valores más que productos y ofreciendo historias más que argumentos.

Con la irrupción de los fashion films, las marcas de moda se han visto volcadas hacia una comunicación emocional y narrativa: los productos han quedado en segundo plano mientras que los valores y el storytelling han pasado a ser el eje vertebrador del discurso.

La gestión de la comunicación se encuentra cada vez más presente dentro de la vida de las marcas, y no sólo se trata de un objetivo con el que se busca potenciar las ventas, sino con una finalidad reputacional y de carácter transversal, con la que se procura que su identidad corporativa se mantenga presente en todas las fases y procesos.

Considerando que estamos presentes ante un mundo globalizado, en el que diferentes corporaciones se ocupan de introducir en el mercado productos y servicios similares, las empresas han llegado a competir entre sí procurando marcar la impronta de su identidad en el público, y ello ha implicado «la dialéctica de la diferencia: el ser o el organismo que es idéntico a sí mismo es, por tanto, diferente de todos los demás».

De acuerdo a dicha función identitaria de las marcas es la razón por la que se fue amplificando durante el último cuarto del S. XX con la idea innovadora de que todas las manifestaciones de una empresa deben ser trasladas a los signos de su identidad no sólo al diseño gráfico, sino abarcar también de forma integral otros aspectos como el diseño arquitectónico, industrial, entre otros.